Reseña por Laucha · Publicada el
Sinopsis
James Sunderland recibe una carta de su esposa Mary, pidiéndole que la encuentre en su 'lugar especial'. El problema es que Mary murió hace tres años. Desesperado y consumido por la culpa, James viaja a Silent Hill, un pueblo abandonado envuelto en una niebla perpetua. Ahí se encuentra con criaturas imposibles, otros visitantes perdidos y una verdad sobre sí mismo que preferiría no descubrir.
Tráiler
Tráiler oficial · Umbrella Entertainment
Análisis
Christophe Gans vuelve a Silent Hill casi 20 años después de la primera película con la tarea monumental de adaptar lo que muchos consideran el mejor videojuego de terror jamás creado. Visualmente, la película es impresionante: la niebla, el Otherworld con sus paredes oxidadas y su carne pulsante, las criaturas — todo se siente fiel al juego. Pyramid Head tiene más presencia y sus escenas son brutales. El diseño de producción es de primer nivel. Donde la película flaquea es en el guion: la historia emocional de James — su culpa, su dolor, su relación con Mary — pierde profundidad en la adaptación. El juego te hacía sentir la soledad y la desesperación de James; la película las muestra pero no siempre las transmite.
Actuaciones
Jeremy Irvine como James Sunderland transmite vulnerabilidad pero le falta la complejidad interna que el personaje necesita. Es correcto sin ser memorable. Hannah Emily Anderson como Maria/Mary captura bien la dualidad del personaje — la tentación versus el recuerdo. Los diseños de las enfermeras y Pyramid Head son fieles y aterradores. El problema no son las actuaciones individuales sino que el guion no les da suficiente espacio para respirar entre las secuencias de acción y horror.
Veredicto Final
3 calaveras. Como espectáculo visual, es impecable — Gans sabe filmar Silent Hill como nadie. Pero como adaptación de una de las historias más profundas del gaming, se queda corta emocionalmente. Los fans del juego van a disfrutar verlo en pantalla grande pero van a extrañar la profundidad psicológica. Para los que no jugaron, es una película de terror atmosférica y visualmente espectacular con un guion que no alcanza la altura de sus imágenes.



