Sinister (2012): quién es Bughuul, qué muestran las cintas Super 8 y el final explicado
Por Kevin · 7 min de lectura ·

Sinister es de esas películas que se te pegan por las imágenes más que por los sustos: una caja de rollos Super 8 en un altillo y un proyector que nadie debería prender. Acá explicamos quién es Bughuul, cómo funcionan las cintas y qué patrón une a todos los asesinatos. Las dos primeras partes no arruinan nada; la explicación del final está escondida y avisada.
¿Todavía no la viste? Leé nuestra reseña de Sinister (2012) →De qué trata Sinister, sin spoilers
Ellison Oswalt (Ethan Hawke) es un escritor de crímenes reales que tuvo un solo gran éxito y viene en caída. Para su próximo libro se muda con su esposa Tracy y sus hijos, Trevor y Ashley, a una casa donde una familia entera apareció colgada de un árbol del jardín y la hija menor desapareció. Detalle importante: a su familia no le cuenta dónde se mudaron.
En el altillo encuentra una caja con un proyector y varios rollos de Super 8 etiquetados como películas caseras. No lo son. Cada rollo registra el asesinato de una familia distinta, en distintas décadas. Ellison decide no avisarle a la policía, porque huele el libro de su vida, y ahí empieza a hundirse.
Las cintas Super 8: qué muestra cada una
Los rollos tienen nombres de video familiar inocente, y ese contraste es la mitad del miedo. Family Hanging Out ’11 es el crimen de la casa a la que se mudó Ellison. Pool Party ’66, BBQ ’79, Lawn Work ’86 y Sleepy Time ’98 muestran otras familias atadas y asesinadas, cada una de una manera distinta. Lawn Work, el de la cortadora de césped, es probablemente el susto más recordado de la película.
En todos los casos se repiten dos cosas: un hijo de la familia desaparece y nunca lo encuentran, y en algún rincón del cuadro hay una figura de cara pálida que mira a cámara. Ellison también encuentra un símbolo pintado en las escenas, y ese símbolo es la pista que lo lleva a Bughuul.
La película te obliga a ver esas cintas junto a él. No hay música heroica ni corte salvador: mirás lo que mira Ellison, y esa complicidad es lo que la hace tan incómoda.
Quién es Bughuul
Ellison consulta al profesor Jonas, un especialista en ocultismo, que le explica el símbolo: pertenece a Bughuul, una antigua deidad pagana que se alimenta de las almas de los niños. Los chicos, en los dibujos que aparecen en la película, lo llaman Mr. Boogie.
Lo más inquietante del concepto es cómo viaja Bughuul: vive en las imágenes. Sus representaciones funcionan como una puerta entre su mundo y el nuestro, y quien las mira queda expuesto. Por eso las cintas no son solo evidencia de los crímenes: son el vehículo. Cada vez que Ellison prende el proyector, le abre la puerta.
Bughuul casi no hace nada en pantalla. No persigue a nadie con un cuchillo. Aparece, mira y espera. El trabajo sucio lo hacen otros, y ahí está la clave del final.
El patrón de los asesinatos (spoilers)
El final de Sinister explicado
Por qué Sinister sigue funcionando
Más de diez años después, Sinister se mantiene como uno de los terrores más crudos del cine de estudio. Las cintas tienen textura de algo encontrado de verdad, el diseño de sonido es una mezcla de ruido industrial que no te deja respirar y Ethan Hawke sostiene la película casi solo, en una casa a oscuras.
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